Las abejas tienen una capacidad sorprendente para el aprendizaje y la solución de problemas, incluyendo habilidades matemáticas. Estudios han demostrado que las abejas pueden aprender y aplicar conceptos matemáticos como la comparación de cantidades y la adición y sustracción.
Por ejemplo, las abejas pueden comparar cantidades de alimento y elegir la opción más grande, y pueden aprender a sumar y restar números de marcas visuales para encontrar su camino de regreso a su colmena. También han sido capaces de aprender conceptos geométricos como el tamaño y la forma de los objetos.
Además, las abejas pueden utilizar la información matemática para comunicar la ubicación de alimento a sus compañeras mediante un baile. Este baile, conocido como el baile de la lenguaza, es un sistema de comunicación complejo que utiliza información matemática para indicar la dirección y la distancia de una fuente de alimento.
En resumen, las abejas tienen una sorprendente capacidad para aprender y aplicar conceptos matemáticos, y utilizan estas habilidades para facilitar su supervivencia y bienestar en su colonia.












