La llegada de Elon Musk a Twitter ha acabado por poner en peligro la propia supervivencia de la red social. Tras anunciar el despido de 3.700 empleados hace unos días, prácticamente la mitad de su plantilla, otros cientos de trabajadores han decidido abandonar su puesto tras el último órdago lanzado por el hombre más rico del mundo a sus empleados.
En un mail remitido el jueves, Elon Musk daba 36 horas a los trabajadores para que decidiesen su continuidad en la empresa. En concreto, en ese plazo debían votar determinar –sin más detalles sobre el futuro de la compañía– si están dispuestos a trabajar de forma «extremadamente dura», incluyendo más horas extra, fines de semana y noches enteras, para mostrar su auténtico compromiso con la empresa. Si no, la única opción es la salida de la compañía.
En concreto, Musk dejó claro en su mensaje que «sólo un rendimiento excepcional se considerará suficiente».
Según se detalla en el mensaje, no aceptar estas condiciones implica la dimisión con derecho a una compensación de tres meses de sueldo, condiciones similares a las ofrecidas a los empleados que entraron en la ola de despidos de la compañía.
Fuente Agencia de Noticias












