El estudio realizado a 26 mujeres, mostró que el 100 de ellas tenían signos de fosfato de trifenilo 10 horas después de aplicarse el esmalte, un compuesto que puede afectar la regulación de hormonas, el metabolismo, la reproducción y el desarrollo.
Entre los productos tóxicos que contienen los esmaltes también está el DBP, una toxina que produce problemas de riñón y, no es recomendable para mujeres embarazadas; y tolueno, que afectan al sistema nervioso generando fatiga, dolores de cabeza e irritación de ojos.
Los especialistas recomiendan evitar pintarse la uñas de forma constante, y también asegurarse de que los productos que se utilicen sean de la mejor calidad.












