La aerolínea promovió un recurso legal luego de que la autoridad aeronáutica suspendiera temporalmente su certificado por falta de capacidad financiera; Sectur y Profeco atienden a usuarios afectados.
Magnicharters ha iniciado un proceso de concurso mercantil ante un juzgado en la Ciudad de México, derivado de la crisis financiera que condujo a la suspensión de sus operaciones semanas atrás.
La solicitud fue presentada voluntariamente por Grupo Aéreo Monterrey, razón social de la compañía, el pasado 8 de mayo ante el Juzgado Primero de Distrito en Materia de Concursos Mercantiles, ubicado en la capital del país.
Esta acción ocurre poco más de un mes después de que la aerolínea anunciara el 11 de abril la suspensión temporal de sus vuelos programados debido a problemas logísticos. Posteriormente, la Agencia Federal de Aviación Civil (AFAC), dependiente de la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes, suspendió temporalmente el Certificado de Operador Aéreo de Magnicharters.
La suspensión se fundamentó en la falta de capacidad financiera, una condición evaluada que podría representar riesgos para la seguridad operacional de la empresa.
Aún no se ha confirmado si la aerolínea buscará una reestructuración con sus acreedores o si procederá hacia una posible quiebra. El concurso mercantil permite negociar pasivos y ordenar la situación financiera bajo supervisión judicial.
Ante las afectaciones a clientes por la suspensión de vuelos, la Secretaría de Turismo estableció una mesa de coordinación con agencias de viajes, operadores turísticos, cadenas hoteleras, otras aerolíneas y la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco).
El propósito es atender a los usuarios y empresas impactadas, especialmente en relación con paquetes turísticos contratados con Magnicharters, y buscar alternativas para dar continuidad a los servicios comprometidos.
Profeco se mantiene como instancia de apoyo para orientar a consumidores sobre reclamos, quejas y procedimientos de conciliación derivados del cese temporal de operaciones de la aerolínea.
Esta situación refleja la presión financiera en el sector aéreo nacional y sus efectos en usuarios y la cadena turística vinculada.











