La OMS advierte que el cáncer impactará a la mayoría de la población mundial al menos una vez en la vida.
Más del 90 por ciento de la población mundial se verá afectada al menos una vez y de alguna forma por el cáncer, ya sea de manera directa o a través de algún familiar, y una de cada cinco personas desarrollará alguna forma de esta enfermedad a lo largo de su vida, de acuerdo con investigaciones avaladas por la Organización Mundial de la Salud (OMS).
El organismo, junto con el Centro Internacional de Investigaciones sobre el Cáncer (CIIC), difundió un informe que “ofrece la evaluación más exhaustiva jamás realizada sobre la situación mundial en materia de prevención y control del cáncer”, aseguró a la prensa el responsable de esta área en la OMS, Andre Ilbawi.
Pese a los avances en tratamientos y prevención, el reporte advierte que más personas sufrirán y morirán por cáncer en los próximos años. La subdirectora de la Unidad de Vigilancia del Cáncer del CIIC, Isabelle Soerjomataram, subrayó que “la supervivencia no depende tanto del tipo o estadio del cáncer, como del país donde se vive y de la situación económica”.
Muertes y desigualdades en aumento
El cáncer causa la muerte de 26 mil personas en el mundo cada día, con 20.6 millones de nuevos casos al año y 10 millones de muertes, lo que lo convierte en la segunda causa de muerte en el mundo, solo por detrás de las enfermedades cardiovasculares.
Para 2050, los decesos se elevarán a 35 millones al año, pero la repartición de esa mortalidad estará marcada por desigualdades que van en aumento y que dejan a millones de personas sin acceso a servicios de prevención, diagnósticos, tratamientos o cuidados.
Ilbawi puso como ejemplo que actualmente más del 85 por ciento de las mujeres con cáncer de mama sobreviven al menos cinco años tras su diagnóstico en los países de ingresos altos, pero esa proporción se reduce a menos del 30 por ciento en muchos países de ingresos bajos.
El informe incluye la primera encuesta realizada por la OMS entre pacientes, la cual reveló que al menos el 45 por ciento experimenta dificultades económicas, más de la mitad declara sufrir problemas de salud mental y casi todos los cuidadores afirman tener una importante carga, que incluye trabajo de cuidados no remunerado y aislamiento social.
Tipos más frecuentes y factores de riesgo
El cáncer de pulmón sigue siendo la principal causa de muerte por cáncer en el mundo, mientras que los cánceres de pulmón, próstata y de colon figuran entre los más frecuentes en los hombres. En las mujeres, los más comunes son los de mama, pulmón y de colon.
El análisis también ofrece una lectura de los resultados de las políticas públicas para bajar el consumo de tabaco, con una reducción de 27 por ciento desde 2010, lo que ha ayudado a disminuir los casos y las muertes por cáncer de pulmón en algunas regiones.
Los cánceres relacionados con infecciones también están disminuyendo gracias a la ampliación de la cobertura de inmunización, a la mejora del acceso al agua, el saneamiento y la higiene, así como a las medidas de prevención y control de infecciones, señala la OMS.
Sin embargo, el organismo reconoce que “no se están salvando vidas al ritmo necesario”, a pesar de que casi cuatro de cada diez casos de cáncer están relacionados con factores de riesgo prevenibles.
Entre los principales factores de riesgo están el virus del papiloma humano (VPH), las hepatitis B y C y la bacteria Helicobacter pylori, además del consumo de alcohol y tabaco, sobrepeso, obesidad y sedentarismo.
Acceso desigual a medicamentos
Otro ejemplo de la brecha global es que en los países de ingresos bajos y medios la disponibilidad de los veinte medicamentos oncológicos prioritarios está entre el 9 y 54 por ciento, mientras que en los países ricos oscila entre el 68 y 94 por ciento.
Ante este panorama, la OMS abogó por hacer de la prevención del cáncer una prioridad política, invertir en tratamientos y mantener el compromiso con el control del tabaco y los programas de vacunación.
El organismo insistió en que el impacto de esta enfermedad seguirá creciendo si no se fortalecen las estrategias de prevención, diagnóstico oportuno y acceso a terapias, especialmente en los países con menos recursos.
Con información de EFE.










