Expertos advierten que las aglomeraciones de los festejos pueden afectar el bienestar de perros, patos y otras mascotas.
Llevar mascotas a las celebraciones del Mundial puede comprometer su bienestar, advirtieron expertos, al señalar que las aglomeraciones pueden provocar estrés, miedo y angustia en los animales.
Durante estos días, y más con el ejemplo del pato Merlín, se ha hecho más común que la gente lleve a sus mascotas —se han visto perros, cabras, gatos y por supuesto patos—, con sus respectivas camisetas verdes, a las celebraciones de los partidos de México en el Mundial. Sin embargo, sin querer, esas personas podrían estar atentando contra el bienestar de sus propios animales.
No se puede decir que este tipo de acciones infrinjan los derechos de los animales, pero sin duda pueden tener incidencia en su estado de bienestar.
Aida Cruz, entrevistada por la agencia Reuters mientras estaba de compras en el mercado La Merced en Ciudad de México, dijo que se inspiró para comprar una camiseta de México para su perro schnauzer miniatura llamado Cookie, después de ver imágenes de Merlín, el pato del Mundial que incluso ha sido recibido por la presidenta.
“Es parte de nuestra familia”, dijo Cruz refiriéndose a Cookie, mientras mostraba una foto en su móvil de la perrita, que se había quedado en casa debido a las aglomeraciones del mercado, donde, por cierto, se ofrecen camisetas de fútbol para mascotas de marcas imitaciones como “Adidog”.
Sin embargo no todas las personas dejan a sus mascotas en casa ante la posibilidad de las aglomeraciones donde los animales pudieran estresarse y angustiarse.
Las cinco libertades y los dominios del bienestar animal
Actualmente, existen dos marcos de referencia para determinar el estado de bienestar de un animal en un momento dado: el de las “Cinco Libertades” y su extensión hacia los “Cinco Dominios”.
Las Cinco Libertades se introdujeron “para aliviar el sufrimiento experimentado por los animales de granja en cautiverio y proporcionó un marco inicial para identificar estímulos que impactan negativamente el bienestar animal y causan estados afectivos negativos”, señalan Lauren Novack, del Departamento de Educación Especial del Hunter College en Nueva York, y su equipo.
En este modelo, el bienestar se medía por la “libertad” de los animales de “experimentar sed, hambre, incomodidad, dolor, lesiones, enfermedades, miedo y angustia, y la libertad de expresar un comportamiento ‘normal’ (es decir, respuestas típicas de la especie o individualmente deseadas)”.
Posteriormente, el modelo de los Cinco Dominios “se desarrolló para evaluar el bienestar comprometido de los animales utilizados en investigación, docencia y experimentación” y describe “cinco áreas de posible compromiso del bienestar (nutrición, entorno, salud, comportamiento y los estados mentales derivados de estos factores)”.
Este último marco “se actualiza constantemente, incluyendo ahora medidas de bienestar positivo y la capacidad de prosperar”, por ejemplo, recientemente se modificó el dominio “comportamiento” a “interacciones conductuales”, ampliándolo “para incluir comportamientos que no solo interactúan con el entorno y los congéneres, sino también con los propios humanos”.
La modificación del cuarto dominio “subraya la importancia de la agencia”, señalan Novack y su equipo. Entre los ejemplos ponen “las imposiciones sensoriales ineludibles y las restricciones de elección se consideran perjudiciales para el bienestar, mientras que el libre movimiento, la exploración y la búsqueda de alimento se consideran beneficiosos”.
Epílogo del “efecto de los visitantes”
Además de los animales de granja y laboratorio, el bienestar animal se ha estudiado intensamente en los zoológicos y en particular en relación de la presencia de visitantes humanos y aglomeraciones de personas en torno a sus recintos, fenómeno que recibe el nombre del “efecto de los visitantes”.
“Décadas de investigación sobre el efecto de los visitantes en los zoológicos han demostrado que estos pueden tener impactos negativos, neutros o positivos en el comportamiento y el bienestar de los animales” señalan Sally Sherwen y Paul Hemsworth en una revisión hecha en 2019.
En ese sentido, y haciendo una extrapolación por la falta de in no se puede afirmar que llevar a las mascotas a las aglomeraciones del Mundial o de cualquier otro tipo afecte su bienestar.











