Orlando Gill lanzó el balón al delantero francés luego de que este no le diera la mano al final del partido.
Los minutos finales del duelo en el que Francia venció 1-0 a Paraguay en Octavos de Final terminaron tensos, luego de que jugadores guaraníes intentaran desestabilizar a Kylian Mbappé, autor del único gol del encuentro.
Pese a las constantes provocaciones, el ariete del Real Madrid mantenía la calma y sonreía cada vez que los paraguayos lo encaraban. Sin embargo, la situación se calentó aún más tras el silbatazo final.
Cuando terminó el partido, Mbappé levantó los brazos y se dirigió a la tribuna a escasos metros del portero Orlando Gill, quien tenía el balón en su poder y se lo arrojó a la espalda del astro francés.
La explicación de Orlando Gill
“Le quería saludar, nada más felicitarlo, creo que se agrandó y no me dio bola. En momentos de calentura cualquier cosa puede pasar, no pensaba tirar la pelota, pero ya con más calma ahora asimilo… Nada, le quería felicitar. No me dijo nada, no me miró, ni un gesto, sólo se reía… Si es así, bueno”, explicó Gill ante los medios.
El juego pudo haber terminado de la peor forma si Kylian hubiera reaccionado, pero decidió hacer caso omiso y seguir con lo suyo, mientras en el mediocampo futbolistas de ambas selecciones comenzaron a empujarse y reclamar.
Los guaraníes, ya con la eliminación a cuestas, intentaban provocar a los jugadores franceses para que alguno terminara expulsado, pero el plan no funcionó, ya que de inmediato los elementos de la banca intervinieron para evitar que el asunto escalara. En buena medida, ayudó que Mbappé mantuvo la calma tras haber recibido el balonazo en la espalda.












