Cualquiera podría suponer que, al vivir en esta región tan hermosa y privilegiada de nuestro país, rodeados de naturaleza y por supuesto de infinidad de especies animales y vegetales, la gente aquí sería más consciente de la importancia de proteger y respetar a los demás seres vivos… por desgracia no siempre es así.
Aunque muchos aman a sus mascotas, los tratan como parte de su familia, les permiten dormir en su cama o incluso les dan de comer lo mismo que ellos consumen, hay por el contrario quienes cometen las peores atrocidades en contra de los que no tienen voz.
En nuestros distintos espacios, hemos documentado la forma en que sobre todo perros y gatos son cruelmente maltratados, golpeados, macheteados o envenenados, en algunos casos la maldad llega al grado de amarrarles piedras en las patas y arrojarlos al mar para que mueran ahogados.
Y uno se pregunta, ¿qué pasa por la cabeza de estas personas? ¿Cómo llegan a despreciar de tal forma la vida de otras especies que comparten nuestro planeta? Las leyes han cambiado, sí, ahora existen penas más severas para los responsables de maltrato animal. Sin embargo, en la práctica todo esto parece letra muerta y muy pocos responsables han enfrentado castigos severos por estas causas.
El llamado a la conciencia es para la ciudadanía, en especial a los padres de familia de manera que eduquen a sus hijos en la cultura del respeto por los animales está plenamente demostrado que un niño que maltrata a los animales muy probablemente será una persona violenta en su etapa adulta, si usted observa cualquier tipo de maltrato animal no se quede callado, utilice su teléfono celular y grabe en video las evidencias, gracias a estos testimonios gráficos ha sido posible denunciar y llevar ante las autoridades a varias personas que de otra manera seguirían cometiendo estos actos inhumanos.











