En un emotivo video de 16 minutos en su canal de YouTube, Memo Aponte, de 31 años, se abre sinceramente a sus seguidores, revelando los desafíos que enfrentó tras ser acusado de acoso sexual.
Memo Aponte, conocido por su trabajo como actor de doblaje para Disney, comparte en su video el sufrimiento que experimentó durante y después de las denuncias en su contra.
El influencer confiesa que la presión fue tan intensa que se vio limitado a quedarse en casa y no podía llevar una vida normal.
Además, Memo Aponte menciona que sus amigos e incluso su familia comenzaron a distanciarse de él y a dudar de su palabra debido a las múltiples acusaciones que enfrentó.
El expulsado de la escuela también revela que le negaron la entrega de su título universitario debido a la negatividad que circulaba sobre él en las redes sociales.
Durante los últimos años, Memo Aponte, reconocido actor de doblaje e influencer, fue objeto de múltiples acusaciones de acoso sexual hacia menores de edad.
Incluso se lanzó una campaña en su contra, pero Memo nunca había dado su versión de los hechos hasta ahora, que ha compartido su parte de la historia.
Con valentía, Memo Aponte se sinceró ante sus más de 3.4 millones de suscriptores y reveló que llegó a considerar el suicidio como resultado de la difícil situación que atravesaba.
“Fue el peor momento de mi vida. Lo perdí todo. Mi familia empezó a dudar de mí. Recibí amenazas de muerte y cosas horribles. Hoy puedo decirlo sin quebrarme: me cuestioné si realmente quería seguir viviendo, si valía la pena continuar. Perdí las ganas de vivir.”
Durante su relato sincero, Memo Aponte confiesa que se preguntaba por qué seguir viviendo si nadie quería trabajar con él. Lamentablemente, intentó quitarse la vida en cuatro ocasiones diferentes a raíz de las denuncias de acoso.
Memo Aponte cuenta que en medio de una crisis de ansiedad, se lanzó desde el balcón de su departamento donde vivía con su novia, pero solo sufrió golpes y rasguños.
Aunque lograron estabilizarlo, los pensamientos suicidas persistían, ya que no encontraba una razón para seguir adelante.
“Perdí lo que más amaba en mi vida, mi trabajo y lo que me hacía feliz. El respeto de la gente, la confianza en mí, todo se desmoronó de la noche a la mañana. Sentía que todo el mundo me odiaba y eso me hizo preguntarme: ‘¿Por qué debería estar aquí?'”











