La venta de patos pekín americanos en Ciudad de México encendió alertas por posible abandono y tráfico ilegal.
La popularidad del pato Merlín en la Copa Mundial 2026 ha encendido las alarmas de los animalistas en México, mientras cientos de patos pekín americanos se venden en mercados de mascotas de Ciudad de México por entre 30 y 50 pesos.
En un recorrido de EFE por un mercado ubicado en la alcaldía Venustiano Carranza, se observó cómo las crías eran descargadas de camionetas y acomodadas en cajas de cartón para su conteo, en medio de una creciente demanda impulsada por la moda mundialista.
Un vacío legal para los patos pekín
El médico veterinario zootecnista Jorge Monroy López, quien ha investigado puntos neurálgicos del tráfico ilegal de animales en el municipio de Yecapixtla, en el céntrico estado de Morelos, explicó que los patos pekín, como Merlín, están atrapados en un “vacío legal”.
De acuerdo con el especialista, esta ave no es considerada por la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) como fauna silvestre según la Ley General de Vida Silvestre, mientras que el resto del marco legal la clasifica como animal de producción —de huevo o carne— sin tomar en cuenta su figura como animal de compañía.
“En este caso, las autoridades pueden hacerse a un lado y decir: ‘Esto a mí no me toca’”, alertó sobre la desprotección hacia esta raza doméstica que en el marco mundialista podría ser adquirida por “moda”.
Monroy López también advirtió que la compra de animales sin certificado representa un riesgo, sobre todo en un país donde “las rutas del tráfico ilegal de animales suelen ser las mismas que utiliza el narcotráfico” para mover personas, armas y drogas.
Además, alertó sobre la venta en línea de animales, un problema que, afirmó, se ha registrado en los ‘marketplace’ de grandes plataformas.
El riesgo del abandono
El especialista señaló que, si la población adquiere masivamente estas aves, lo más probable es que terminen siendo “liberadas” en canales o en la Reserva Ecológica del Pedregal de San Ángel (REPSA), considerada el “paraíso de las mascotas abandonadas”.
Al tratarse de aves domésticas que “no saben conseguir su alimento ni convivir con otros patos”, la consecuencia del abandono, dijo, es “la muerte del animal”.
En México, la población de animales abandonados se acerca a los 30 millones, aunque no existe un censo oficial que mida el abandono de alados.
Algunas aves domésticas o urbanas abandonadas —que no son consideradas fauna silvestre por la Profepa— terminan en santuarios como Alitas Felices, dirigido por Alejandra Loera Valencia.
Loera contó a EFE que ha participado en el rescate de un sinnúmero de crías de pato abandonadas en la vía pública y de ejemplares adultos domesticados en el Canal Nacional que son “atacados y rechazados” por las parvadas silvestres.
Aunque la animalista no ha reportado un repunte de casos en junio, le preocupa que la gente compre aves de forma ilegal en mercados y que, en los próximos dos meses, cuando acabe la fiebre de Merlín, “se harte y las tire”.
Pese a las consecuencias, Loera considera que la atención puesta en Merlín puede dar un “giro positivo” si se convierte en embajador no solo de la FIFA, sino también de tantas aves que son traficadas y marginadas por la ley.
“Merlín tiene el micrófono y podría hablar por su especie”, remarcó.
Con información de EFE










