El exentrenador de la Selección Mexicana Sub-17 y exdirector técnico de Cruz Azul, Raúl “Potro” Gutiérrez, lanzó una fuerte declaración en entrevista con Claro Sports por W Radio, revelando que fue vetado por un directivo del fútbol mexicano que prometió que no lo dejaría volver a dirigir. El técnico, conocido por su carácter firme y sus resultados al frente de selecciones juveniles, aseguró que este castigo vino como consecuencia de no haber cedido a presiones externas durante su etapa en el banquillo.
“Hubo un dueño que me dijo: ‘de mi cuenta corre que no vuelves a dirigir’… y así fue”, expresó Gutiérrez, visiblemente molesto pero sereno, en la conversación que rápidamente se ha viralizado.
Aunque no reveló directamente el nombre del directivo, dejó entrever que su integridad y forma de trabajo lo colocaron en la mira de quienes buscaban tener mayor injerencia en las decisiones deportivas.
“Te vetan por hacer tu trabajo”
Gutiérrez fue tajante al señalar que las decisiones que tomó mientras dirigía a las selecciones nacionales menores —como la Sub-17 y Sub-20— lo convirtieron en un personaje “no manejable” para ciertos sectores del fútbol mexicano.
“Convocaba a los jugadores que necesitaba, no a los que otros querían imponer. Si no querían que fuera un jugador, solo tenían que mandar una carta. Así de claro.”
Explicó que su profesionalismo y resultados están ahí: seis finales internacionales y un campeonato mundial Sub-17 en 2011, sin embargo, a diferencia de otros colegas, él no ha tenido la misma cantidad de oportunidades en la Liga MX.
“No me pueden poner en el mismo nivel que otros entrenadores, porque ellos sí tuvieron la oportunidad de dirigir”, sentenció.
Conflictos con equipos grandes
En la misma charla, Gutiérrez habló de algunos conflictos específicos con clubes importantes del país, revelando que en su etapa como seleccionador juvenil recibió presiones para no convocar a ciertos jugadores, y que hubo tensiones con Atlas, Cruz Azul y en menor medida con Chivas y América.
“Con América casi nunca convocamos; con Cruz Azul ni se diga. Alguna vez me dijeron que no llamara a tal jugador. Me lo pedían a través de la Federación.”
Incluso recordó su paso por Cruz Azul como una experiencia frustrante por la falta de tiempo y apoyo: “En Cruz Azul se complicó porque nos hicieron falta goles. Necesitábamos más tiempo. Por capacidad y metodología, estamos al nivel de cualquier DT que está hoy en Primera División”.
¿Qué hay detrás del veto?
Las palabras del Potro abren nuevamente el debate sobre la transparencia, el poder de los dueños y la meritocracia en el fútbol mexicano. Su caso podría no ser el único. Entrenadores sin padrinos poderosos o sin disposición a seguir ciertas “líneas” suelen quedar fuera del radar, pese a sus capacidades.
Su testimonio revive el fantasma de los intereses extracancha que a menudo eclipsan el talento y el mérito deportivo, y pone el reflector en la necesidad urgente de democratizar y profesionalizar la gestión del fútbol en México.












