El presidente ruso planteó hacer permanente el régimen de exención de visados con China durante la cumbre de la OCS en Biskek.
Vladimir Putin ofreció a Xi Jinping convertir en permanente el régimen de exención de visados entre Rusia y China, siempre que Beijing lo considere viable y útil, durante un encuentro bilateral al margen de la cumbre de la Organización de Cooperación de Shanghái (OCS) en Biskek, capital de Kirguistán.
La propuesta fue dada a conocer por la agencia estatal rusa TASS, que citó las declaraciones del presidente ruso. Putin sostuvo: “Estamos dispuestos a trabajar juntos para que el régimen de exención de visados sea permanente, si la parte china lo considera posible y útil”.
El mandatario ruso añadió que el flujo turístico entre ambos países creció 43% en el primer semestre del año, aumento que atribuyó al actual régimen de libre tránsito vigente entre Rusia y China. El anuncio se produjo en el contexto de la reunión que sostuvo con Xi Jinping en el marco de la cumbre regional.
Encuentro en Biskek y contexto de la cumbre
Putin llegó a la capital de Kirguistán para participar en la cumbre de dos días de la OCS, que celebra su 25.º aniversario. Al encuentro asisten líderes de Rusia, China, India, Turquía e Irán, entre otros, y la sesión plenaria contará con la participación de Putin, Xi, Masoud Pezeshkian, Narendra Modi y el primer ministro pakistaní Shehbaz Sharif, bajo la presidencia del líder kirguís Sadyr Japarov.
El bloque agrupa a diez miembros plenos —entre ellos Pakistán, Irán y cuatro países de Asia Central— y cuenta con 15 socios de diálogo adicionales, como Arabia Saudita, Qatar y Turquía. Según sus propias cifras, la organización representa alrededor del 40% de la población mundial y el 25% del PIB global.
Una cumbre marcada por tensiones internacionales
Putin y Xi han utilizado en repetidas ocasiones las cumbres de la OCS para promover su visión de un mundo multipolar y presentar un frente común frente a Occidente. En la última edición, el presidente ruso acusó a los países occidentales de provocar la guerra en Ucrania, mientras Xi denunció lo que describió como “actos de intimidación”, en referencia a las tensiones con Washington.
Este año, la cumbre de Biskek se desarrolla en un contexto marcado por conflictos simultáneos entre varios de sus miembros: la invasión rusa de Ucrania supera los cuatro años y medio, mientras que la guerra entre Estados Unidos e Irán cumple seis meses. La llegada de los líderes a Kirguistán se produjo horas después de un nuevo intercambio de fuego entre Washington y Teherán, el primero en un mes.
Masoud Pezeshkian, presidente iraní, se reunió con el primer ministro indio Narendra Modi y declaró que continuar el conflicto “no está en nuestro interés, ni en el interés de la región”.
El encuentro de Putin con Pezeshkian se produce días después de que el director de la CIA, John Ratcliffe, realizara una visita poco habitual a Moscú, en la que, de acuerdo con medios estadounidenses, podrían haberse abordado los expedientes de Ucrania e Irán. Pezeshkian y Putin también tienen previsto mantener conversaciones bilaterales durante la cumbre, según indicó el portavoz del Kremlin, Yuri Ushakov, a TASS.
La reunión entre Putin y Xi se dio como parte de una jornada de alto perfil diplomático en Asia Central, con la OCS como escenario de acercamientos, tensiones y mensajes políticos en torno a las guerras en Ucrania e Irán, además de las fricciones entre China, India y Pakistán.










