El síndrome de la chica afortunada, también conocido como el síndrome de la impostora, es un término utilizado para describir el sentimiento de incertidumbre y falta de confianza en uno mismo que pueden experimentar algunas mujeres en el lugar de trabajo.
A menudo se sienten como si no merecieran sus logros y tienen miedo de ser descubiertas como “fraudes” o “impostoras”.
Esto puede llevar a una falta de confianza en uno mismo y la auto-sabotaje, y puede ser especialmente común en entornos altamente competitivos o en los que las mujeres están sub-representadas.
Es importante destacar que este síndrome se da en ambos géneros, y se ha mencionado también el síndrome del chico afortunado.











