La Cancillería y Salud coordinan una operación especial tras los sismos que dejaron a profesionales dominicanos sin documentos ni recursos.
El Gobierno de República Dominicana activó la Operación Quisqueya Solidaria 2026 para proteger y gestionar el retorno de al menos 57 médicos dominicanos varados en Venezuela tras los recientes terremotos que agravaron la emergencia humanitaria en ese país.
De acuerdo con reportes oficiales de la Cancillería dominicana, la prioridad es garantizar la seguridad y la vida de los profesionales de la salud, quienes enfrentan condiciones adversas en distintas regiones venezolanas.
Protección y repatriación
Desde el inicio de la crisis, el presidente Luis Abinader instruyó a su gabinete a dar prioridad absoluta a la protección de los dominicanos afectados. El ministro de Salud Pública, Víctor Atallah, informó que existe comunicación directa y permanente con el grupo de médicos que reside o trabaja en Venezuela.
Según el funcionario, la principal consigna es garantizar la seguridad y la vida de los compatriotas, sobre todo de quienes permanecen en las zonas más impactadas por el desastre. Los médicos han solicitado asistencia urgente para su repatriación debido a la inestabilidad de los servicios básicos, la saturación de los hospitales y las dificultades para acceder a insumos médicos.
Las autoridades dominicanas, encabezadas por el Ministerio de Relaciones Exteriores (MIREX), desplegaron una misión especial para acelerar los trámites consulares y logísticos que permitan la salida segura de estos profesionales.
Por lo que, el director de Protección a Nacionales en el Exterior, Miguel Reyes, lidera el equipo enviado a Caracas con el objetivo de brindar apoyo humanitario y facilitar el regreso voluntario de los médicos y otros ciudadanos que lo requieran.
La Cancillería ha habilitado líneas telefónicas de emergencia y oficinas de atención presencial para familiares y connacionales que necesiten orientación inmediata. Los trámites se gestionan en las Oficinas Gubernamentales, bloque D, frente al Palacio Nacional en Santo Domingo, desde donde se coordina la operación de emergencia y protección a los nacionales.
Naraly García, una joven dominicana en Venezuela, solicitó ayuda para ella y otros 56 compatriotas. Son médicos que estaban realizando su residencia y el terremoto los ha dejado sin nada, perdiendo incluso sus pasaportes.
El ministro Atallah expresó su respeto y agradecimiento a quienes han decidido permanecer en Venezuela para continuar su labor, a pesar de las circunstancias adversas. Según la Cancillería, este compromiso evidencia el espíritu de cooperación que caracteriza la relación entre ambos pueblos.
Centros de acopio para ayuda humanitaria
Mientras avanzan las gestiones para la repatriación de los médicos y otros ciudadanos dominicanos, el Gobierno puso en marcha una red de apoyo humanitario para asistir a la población venezolana afectada.
La Operación Quisqueya Solidaria 2026, coordinada por el Ministerio de Defensa (MIDE) y las Fuerzas Armadas, estableció dos centros de acopio en puntos estratégicos del país para canalizar donaciones y suministros esenciales.
El primer centro funciona en la Base Aérea de San Isidro, dedicado exclusivamente a la recepción de medicamentos e insumos médicos. Todo lo recibido es evaluado y organizado por personal especializado de las Fuerzas Armadas, para asegurar que llegue en condiciones óptimas a quienes lo necesitan.
El segundo centro, ubicado en la Base Naval “27 de Febrero” en Sans Soucí, recibe alimentos no perecederos, agua potable y productos de hidratación destinados a las comunidades más afectadas en Venezuela.
La respuesta institucional busca ofrecer soluciones inmediatas tanto para los nacionales atrapados en el epicentro de la crisis como para los miles de venezolanos que requieren asistencia de emergencia. De acuerdo con los comunicados oficiales de la Cancillería, la operación refuerza los lazos históricos de cooperación entre ambos países y pone a prueba la capacidad de reacción del Estado dominicano ante desastres naturales de gran magnitud.
El enfoque gubernamental se mantiene en el retorno seguro de los médicos y en la entrega eficaz de suministros, en un contexto donde la colaboración internacional es esencial para mitigar los efectos de la catástrofe.












