La reforma a la Ley de la Industria Eléctrica que fortalece a la Comisión Federal de Electricidad (CFE) y afecta a las empresas privadas, especialmente a las renovables, propuesta por el presidente Andrés Manuel López Obrador, “es la más destructiva que ha presentado el Gobierno mexicano en contra del sector eléctrico”.
“No sólo por la manera en la que busca cambiar prácticamente todas las reglas de lo que está escrito, sino también por los impactos y las consecuencias económicas que podría tener para el país”, dijo en entrevista con Efe Julio Valle, vocero de la Asociación Mexicana de Energía Eólica (AMDEE) y de la Asociación Mexicana de Energía Solar (Asolmex).
Valle estima que las repercusiones a todos los proyectos privados ascienden a 44 mil millones de dólares y sin considerar los impactos que podrían tener aquellas empresas que hoy están consumiendo energía renovable y que serían obligadas a comprar energía más costosa de la CFE.
La iniciativa de López Obrador, según Valle, supone que en lugar de promover una eficiencia en la CFE “para que pueda competir mejor y se haga de nuevas tecnologías”, con plantas más económicas y competitivas, “se centra en aislarla y en desplazar irregularmente a los competidores y cancelar arbitrariamente permisos que se obtuvieron legítimamente”.
La iniciativa, enviada el 1 de febrero al Congreso y que debe discutirse en un plazo de 30 días por ser de carácter preferente, pretende modificar el criterio del despacho eléctrico para priorizar la generación de las plantas hidroeléctricas y de combustibles fósiles de la CFE, empresa estatal, sobre las centrales privadas de renovables y las de ciclo combinado.
Fuente: https://lopezdoriga.com











