El Reino Unido ha activado una alerta sanitaria de gran escala tras confirmarse un brote de fiebre aftosa en una granja de los Países Bajos, lo que ha llevado al gobierno británico a prohibir de inmediato la importación de productos cárnicos y quesos procedentes de toda la Unión Europea.
La medida, anunciada por el Departamento de Medio Ambiente, Alimentación y Asuntos Rurales (DEFRA), responde a la notificación del brote emitida el pasado 15 de abril por las autoridades neerlandesas, a través del sistema europeo de alerta rápida alimentaria (RASFF).
“Estamos tomando esta medida como precaución para proteger la salud de nuestros animales y la integridad del sistema alimentario británico”, indicó Steve Barclay, secretario de Medio Ambiente del Reino Unido.
La suspensión afecta especialmente a Países Bajos, Francia y España, cuyos productos lácteos y cárnicos son ampliamente exportados al Reino Unido y podrían representar pérdidas millonarias en plena tensión post-Brexit.
¿Qué es la fiebre aftosa y por qué preocupa tanto?
La fiebre aftosa es una enfermedad viral altamente contagiosa que afecta a especies ganaderas como bovinos, porcinos, ovinos y caprinos, causando fiebre, úlceras en boca y patas, y debilitamiento general.
Aunque no representa un riesgo directo para los humanos, puede devastar el comercio agropecuario, ya que obliga al sacrificio masivo de animales infectados, impone cuarentenas y cierres fronterizos, y genera pérdidas económicas multimillonarias.
“La última gran epidemia en Reino Unido, en 2001, dejó un saldo de pérdidas por más de 8 mil millones de libras”, advirtió el Instituto Pirbright, especializado en enfermedades animales.
Impacto inmediato y tensiones diplomáticas
La portavoz de DEFRA, Rachel Stuart, confirmó que la suspensión será indefinida hasta que se confirme la erradicación del brote mediante inspecciones sanitarias independientes. Esto ha generado fricciones con autoridades europeas, particularmente en sectores agroalimentarios clave de la eurozona.
Además, expertos en sanidad animal alertan sobre la capacidad del virus para propagarse rápidamente a través de alimentos contaminados, ropa, transporte o contacto animal directo.
El fantasma de una nueva crisis europea
Con la zona euro aún recuperándose de las consecuencias inflacionarias de años anteriores, la aparición de brotes virales como este pone en jaque a uno de los sectores más sensibles: la producción alimentaria.
Mientras tanto, las autoridades británicas reforzaron los controles en puertos, aeropuertos y fronteras terrestres, y prohíben estrictamente el ingreso de productos provenientes de granjas cercanas al brote.
El Reino Unido llamó a mantener la calma, pero al mismo tiempo, alertó sobre el riesgo de una expansión del brote si no se toman medidas inmediatas en el resto de Europa.











