Cuando somos jóvenes, metabolizamos unas tres copas de alcohol en unas cinco horas. Cuando llegamos a los 40 años, esta metabolización necesita días. Durante esa fase de metabolización, nuestra piel pasa por períodos deshidratación y glicación.
Por eso, tras una noche de copas la piel está mucho más inflamada, con un tono apagado y con las líneas de expresión o incluso las arrugas mucho más marcadas.
Lo mejor que puedas hacer es elegir opciones más saludables, sobre todo para tu piel, y tu organismo.
Salmón salvaje: que tiene un alto contenido en DMAE, astanxantina y ácidos grasos esenciales.
Aceite de oliva virgen extra: Compuesto casi en un 75% por ácido oleico (una grasa encargada de hacer que disminuya el ‘colesterol malo’).
Verduras verdes: brócoli, espinacas o espárragos verdes son una magnífica opción para obtener nutrientes y antioxidantes.
Fresas y frutos rojos o del bosque: potentes antioxidantes con bajo contenido glicémico son claves para conseguir un rostro más joven y lleno de vitalidad.
Lácteos naturales orgánicos, sin edulcorantes y bajos en sal: lo mejor es consumir productos ecológicos, y aún más en el caso de los lácteos que formarán parte de la dieta antiaging.
Fuente: Agencia de Noticias











