El gigante de la cosmética Revlon se declaró en bancarrota, aduciendo “problemas de liquidez” debidos a los impactos globales producidos por la alta inflación, las persistentes trabas en la cadena mundial de suministros y las obligaciones con sus acreedores.
La compañía emitió un comunicado la pasada madrugada en la que anunció que se acoge voluntariamente al capítulo 11 del Tribunal de Bancarrotas del Distrito Sur de Nueva York.
La declaración de bancarrota permitirá a Revlon la continuidad de todas sus operaciones mientras trata de “reorganizar su estructura de capital y mejorar sus perspectivas a largo plazo”.
(Con información de EFE)












