La actriz británica sigue activa en la vida pública y recordó una carrera de más de siete décadas en teatro, cine y televisión.
Rosemary Harris, la actriz británica que interpretó a la tía May en la trilogía original de Spider-Man dirigida por Sam Raimi, cumplió 99 años el 19 de septiembre y continúa presente en la vida pública.
La intérprete, que dio vida al personaje en las tres entregas protagonizadas por Tobey Maguire, también fue reconocida por su trabajo en teatro, cine y televisión a lo largo de más de siete décadas de carrera.
Harris atraviesa esta etapa ocho años después de la muerte de su esposo, el novelista John Ehle, ocurrida en marzo de 2018. Tras ese fallecimiento, la actriz ha contado que su rutina cambió de forma importante.
En 2025 asistió al estreno de una película protagonizada por su única hija, la también actriz Jennifer Ehle, donde fue vista “más orgullosa que nunca”.
Su vínculo con la profesión volvió a quedar en evidencia en julio de 2023, cuando se sumó a una manifestación en Nueva York durante la huelga del sindicato SAG-AFTRA.
A los 95 años, apoyada en un bastón, sostuvo un cartel junto a otros colegas del gremio. Las fotografías de esa jornada circularon en la red social X y generaron mensajes de afecto de usuarios que la reconocieron como un símbolo del sector.
“ADORO a Rosemary Harris. Cuídenla, neoyorquinos”, escribió un usuario en la plataforma.
Otro comentario señaló: “Dios, qué bueno que se la vea tan saludable. La amé en las películas de Spiderman”.
Una carrera de más de siete décadas
La trayectoria de Harris comenzó en Broadway en 1952 con la obra The Climate of Eden, de Moss Hart. Desde entonces acumuló nueve nominaciones al premio Tony.
Ganó la estatuilla en 1966 por su papel en The Lion in Winter y en 2019 recibió el Tony especial a la trayectoria. En esa ceremonia la acompañó su hija Jennifer Ehle, dos veces ganadora del galardón.
Ambas compitieron entre sí por el premio a mejor actriz en el año 2000. Ehle se impuso por The Real Thing, mientras Harris estaba nominada por Waiting in the Wings.
En una entrevista concedida en 2019, poco después de recibir el Tony a la trayectoria, Harris habló sobre ese reconocimiento y su entonces reciente papel como Mrs. Higgins en My Fair Lady.
“Estoy asombrada, agradecida y honrada. ¿Cuán seguido se recibe un premio por eso?”, dijo sobre la distinción.
En la misma charla explicó que su longevidad en los escenarios responde en parte a la energía propia del oficio: “Hablan del ‘Doctor Teatro’. La adrenalina siempre está latente en un teatro, algo que no ocurre tanto en la vida normal salvo que uno esté asustado o algo salga mal. Tal vez eso ayude”, comentó.
Además del Tony, Harris obtuvo un premio Emmy en 1976 por la miniserie Notorious Woman y un Globo de Oro en 1979 por su papel en Holocaust.
También recibió una nominación al Oscar en 1995 por Tom & Viv. Después de su paso por el universo de Spider-Man, mantuvo actividad en cine y televisión con apariciones en Before the Devil Knows You’re Dead, Law & Order: SVU y This Means War.
Su crédito más reciente corresponde a la película Oscar Wilde About America, estrenada en 2024. La actriz reside habitualmente en Carolina del Norte, donde antes cuidaba de su esposo.
Tras la muerte de Ehle, Harris relató cómo cambió su rutina: “Ahora, por desgracia, puedo ir a cualquier lado. Nunca se sabe qué hay a la vuelta de la esquina. Me siento muy, muy afortunada”.
Durante el rodaje de Spider-Man 2, cuando tenía 75 años, incluso realizó algunas de sus propias escenas de riesgo. Al ver trabajar a su doble de riesgo, le preguntó al equipo de producción: “¿Por qué no yo?”.
Aunque sintió cierta culpa por desplazar a la doble, concluyó: “Fue hermoso. Me encantó”.
Sobre su relación con el director de la trilogía, la actriz dijo a la BBC: “Con muchos directores sientes como si estuvieran parados sobre ti con un gran palo, pero Sam no podría ser más dulce ni más divertido para trabajar. Es cálido, amable y sumamente talentoso”.
La figura de Rosemary Harris se mantiene como una de las más reconocidas del cine y el teatro británicos, con una presencia que sigue vigente incluso después de décadas de trayectoria.










