La sal es un ingrediente básico en la cocina, pero lo que muchos ignoran es que el tipo de sal que consumes puede tener un impacto directo en tu salud. La sal de mesa común, altamente refinada, contiene aditivos y carece de minerales. En cambio, la sal rosa del Himalaya y la sal marina conservan trazas de minerales como magnesio, potasio y calcio.
¿Entonces cuál es mejor?
Todas tienen sodio, por lo que deben consumirse con moderación, pero la sal rosa y la marina aportan más beneficios y menos químicos. Aún así, si tienes hipertensión o retención de líquidos, lo ideal es reducir su consumo total.
Dato fascinante: ¡una cucharadita extra de sal al día puede aumentar tu presión arterial en solo una semana! Empieza a leer etiquetas y prueba alternativas naturales como hierbas secas o limón para dar sabor sin dañar tu cuerpo.











