La cantante negó haber administrado la startup y su defensa calificó de “absurdas” las acusaciones en su contra.
Los abogados de Selena Gomez presentaron el miércoles 26 de agosto una moción para retirarla de la demanda por fraude que enfrenta junto a los cofundadores de Wondermind, la startup de salud mental que lanzó en 2021. La defensa sostiene que la cantante nunca administró la empresa ni participó en sus operaciones y que su papel se limitó a una función consultiva.
En el escrito judicial, los representantes de la artista afirman que Gomez solo aceptó apoyar a su madre, Mandy Teefey, una de las cofundadoras del proyecto, y que su participación se redujo al cargo honorífico de Chief Impact Officer (CIO). Además, subrayan que la cantante invirtió en la compañía y posee una participación minoritaria, pero no asumió tareas de gestión.
Mathew S. Rosengart, abogado de la cantante y actriz de 34 años, fue contundente en declaraciones a Rolling Stone: “La noción de que Selena participó en algún ‘fraude’ u otro acto indebido es absurda”. El litigante agregó que, además de la moción de desestimación, el equipo legal explora “otras vías de alivio para la señora Gomez, incluidas sanciones contra los demandantes por haberla incluido de manera impropia”.
La demanda original fue presentada a principios de agosto ante un tribunal federal de Delaware por dos empresas inversoras —Wondermind SRS 44 LLC y Bespoke Wondermind LLC—, que aseguran haber inyectado casi 1,2 millones de dólares en Wondermind con base en promesas que, según alegan, nunca se cumplieron.
Entre esas promesas figuraban el desarrollo de una aplicación de salud mental, la concreción de acuerdos publicitarios y la publicación de reportajes con figuras de alto perfil. Los demandantes acusan a Gomez, a Teefey y a Daniella Pierson de fraude en valores, fraude en derecho común e incumplimiento de contrato.
La demanda también apunta directamente a Gomez por haber ignorado su supuesta obligación contractual de promover la empresa a través de sus redes sociales, acuerdos publicitarios y apariciones televisivas. “Las alianzas no existían. Las iniciativas nunca se concretaron. La aplicación nunca fue desarrollada”, reza el escrito judicial.
Según los inversores, se enteraron del colapso de la empresa tras la publicación de un reportaje de The Cut en septiembre de 2025, que describía a la compañía en un estado de “absoluto caos financiero y operativo”. No obstante, las señales de alerta habían aparecido antes: en mayo de 2025, Forbes informó que Wondermind había despedido al 60% de su plantilla —nueve de sus 15 empleados— y que adeudaba decenas de miles de dólares a trabajadores autónomos y proveedores.
“Durante tres años, mientras la compañía se derrumbaba en silencio a su alrededor, ninguno de sus fundadores, directivos o miembros del consejo dijo una sola palabra a los inversores cuyo dinero financiaba ese derrumbe”, reza la demanda. La moción de la defensa rebate punto por punto esa acusación y sostiene ante el tribunal que las alegaciones de los demandantes son “vagas, generalizadas y contradictorias”.
Los abogados argumentan además que la propia demanda admite que Gomez “no se comunicó con los demandantes, no estuvo involucrada en las ofertas de valores de Wondermind y no estaba en posición de controlar los actos y comunicaciones de la compañía”.
La demanda alude también a una relación tensa entre madre e hija, y acusa a Selena Gomez de haberse distanciado de Wondermind a causa de “varias disputas personales no reveladas” con Mandy Teefey. Los inversores alegan que ambas sabían desde el principio que sus conflictos hacían inviable su participación conjunta en el proyecto.
Rosengart ya había anticipado esta línea defensiva el 15 de agosto, en declaraciones a Us Magazine: “Las acusaciones de que Selena Gomez participó de cualquier forma en algún presunto ‘fraude’ u otro acto indebido son completamente carentes de mérito, tanto fáctica como legalmente”.
Pierson, de 31 años, fue expulsada de Wondermind en enero de 2023 tras una disputa interna con Teefey. La demanda la acusa también de haber hecho declaraciones falsas sobre sus antecedentes profesionales y los rendimientos esperados de la inversión.
Los demandantes exigen la devolución de su inversión, daños y perjuicios, costas y honorarios de abogados, y han solicitado que el caso sea resuelto por un jurado.
Wondermind y el origen del conflicto legal
Wondermind fue lanzada en 2021 como una startup de salud mental y, de acuerdo con la demanda, recibió recursos de inversionistas bajo la promesa de desarrollar una aplicación, cerrar acuerdos comerciales y concretar contenidos con figuras de alto perfil. Sin embargo, los demandantes sostienen que esas metas no se cumplieron y que la empresa terminó en una situación financiera y operativa crítica.
El caso ahora se centra en determinar si Selena Gomez tuvo alguna responsabilidad legal en la conducción del proyecto o si, como sostiene su defensa, su presencia fue únicamente de apoyo y sin facultades de control. La moción presentada ante el tribunal busca apartarla formalmente del litigio, mientras el proceso sigue abierto contra los demás señalados.










