La presidenta informó que habló con Donald Trump sobre un posible acuerdo México-Estados Unidos y que hubo avances en temas comerciales.
La presidenta Claudia Sheinbaum confirmó que sostuvo una llamada telefónica con su homólogo Donald Trump sobre un eventual acuerdo comercial entre México y Estados Unidos.
Durante la conferencia matutina conocida como la Mañanera del Pueblo, la mandataria afirmó que la conversación dejó avances, aunque todavía no existe un anuncio formal sobre una solución definitiva.
“Vamos avanzando en los temas comerciales, no podemos dar todavía una solución, una información o un anuncio formal, pero sí puedo decirles que vamos avanzando, va avanzando bien la posibilidad de un acuerdo México-Estados Unidos. Fue una buena llamada, llegamos a algunos acuerdos”, reveló.
Sheinbaum explicó que en la llamada estuvo acompañada por el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, y por el canciller Roberto Velasco.
La presidenta de México señaló que la conversación con Trump fue reportada un día antes por el medio Politico, que informó que la charla telefónica habría sido “regular” pero “constructiva”, según una fuente citada por ese medio.
Sheinbaum también reconoció que conversa regularmente con el presidente estadounidense, aunque muchas de esas pláticas no se hacen públicas.
“He hablado con el presidente Trump 22 veces desde que entramos al gobierno, en algunos casos las hacemos públicas porque llegamos a un acuerdo y en otros casos son conversaciones de avance en los temas que estamos llegando”, puntualizó.
El diálogo se da en medio de las negociaciones sobre el futuro del T-MEC, cuya cuarta ronda de conversaciones fue reprogramada para los próximos 28 y 29 de septiembre.
En ese contexto, Sheinbaum Pardo reiteró que México busca la reducción de aranceles y que se mantenga el acuerdo comercial vigente entre los tres países.
“La preservación del Tratado porque la gran mayoría de los productos no tiene aranceles, y que los aranceles que tenemos al acero y automóviles puedan tener una disminución para que no sigan afectando a estos sectores económicos.”
La postura del gobierno mexicano se centra en conservar los beneficios del tratado y en disminuir las cargas para sectores como el acero y la industria automotriz, mientras continúan las conversaciones con Washington.
De acuerdo con lo expuesto por la presidenta, el proceso sigue abierto y sin un anuncio final, pero con señales de avance en la negociación bilateral sobre comercio.










