La elección de Robert Prevost como el nuevo pontífice, ahora León XIV, no solo sorprendió al mundo, sino que desató una avalancha de emociones en su familia, especialmente en sus hermanos, quienes compartieron públicamente cómo vivieron este momento histórico.
Desde Port Charlotte, Florida, Louis Prevost, uno de los hermanos del Papa, relató entre lágrimas y risas el instante en que supo que su hermano había sido elegido líder de la Iglesia Católica.
“Cuando el cardenal salió y empezó a leer su nombre, en cuanto dijo ‘Rob’, supe que iba a decir ‘Roberto’. ¡Y lo dijo! Y simplemente enloquecí. ¡Es Rob, oh Dios mío!”, declaró al canal WBBH.
La sorpresa y el orgullo se mezclaron en sus palabras:
“Es impactante, sorprendente, casi me deja sin palabras. Es alucinante que mi hermano haya sido elegido papa”.
La familia Prevost, de origen estadounidense, compartió que la vocación religiosa de Robert se manifestó desde muy pequeño.
“Sabíamos que tenía algo especial”, confesó Louis. “Solíamos bromear con que sería papa desde que tenía seis años”.
Por su parte, John Prevost, otro de los hermanos, declaró al canal NBC Chicago que la vocación fue temprana y firme. “Sintió el llamado en primer grado, e ingresó al seminario en octavo. Siempre supimos que lo suyo era el sacerdocio”.
A pesar de la alegría, Louis también expresó una preocupación clara: que la nacionalidad de su hermano pueda ser malinterpretada.
“Solo espero que aquí y en el extranjero la gente no politice esto. ‘Oh, es estadounidense, va a arruinar la Iglesia’… Espero que eso no ocurra. Dejemos el nacionalismo de lado y seamos simplemente la Iglesia Católica”.
La historia de Robert Prevost —hoy León XIV— comienza a revelarse no solo como la de un líder religioso, sino como la de un niño con una profunda vocación, respaldado por una familia que desde siempre creyó que estaba destinado a algo grande.











