La brigada mexicana denunció trabas burocráticas y defendió su trabajo autónomo en zonas afectadas por el terremoto.
El grupo mexicano Topos Azteca continuó sus labores de rescate en Colombia tras el reciente terremoto y criticó la burocracia internacional y gubernamental que, aseguró, puede retrasar la ayuda en las primeras horas críticas de una catástrofe.
A 41 días de haber iniciado trabajos de rescate por el terremoto de Venezuela, la brigada se desplazó directamente al país sudamericano para sumarse a la emergencia, luego de que el gobierno colombiano pidiera no recibir más brigadas extranjeras y ante las exigencias de certificación de organismos internacionales para los equipos de búsqueda y rescate.
Los voluntarios mexicanos optaron por movilizarse de manera independiente y trabajar sobre el terreno. Así lo explicó en una rueda de prensa realizada este lunes en Ciudad de México el líder de la brigada, Héctor ‘El Chino’ Méndez, quien defendió la decisión de actuar con autonomía, sin esperar avales gubernamentales, acreditaciones internacionales o gestiones diplomáticas.
“Nosotros los ‘Topos’ no nos regimos por la normatividad de la ONU; nos regimos por el corazón, por la solidaridad, por el amor y por la empatía”, afirmó el veterano rescatista, conocido como el ‘Topo Mayor’.
Intervención rápida y sin permisos
La brigada mexicana sostuvo que su forma de trabajo se basa en una intervención rápida, con equipos ligeros y sin depender de las grandes estructuras logísticas que acompañan a algunas misiones internacionales.
“Nosotros nos metemos hasta la cocina, así somos los ‘Topos’, yo no pido permiso”, afirmó ‘El Chino’, al reivindicar la autonomía con la que el grupo se moviliza hacia zonas afectadas por terremotos y otras catástrofes.
El colectivo enfatizó además que la labor de socorro debe conservar un carácter estrictamente humanitario y rechazó que pueda utilizarse para obtener beneficios económicos, publicidad o protagonismo.
“No se vive de esto, se vive para esto; el rescate es un trabajo humanitario, no una industria de la muerte”, sentenció el líder de la brigada, quien también cuestionó a otras agrupaciones mexicanas, entre ellas ‘Topos Tlatelolco’, que no se desplazaron a Colombia.
Pese a recordar que la presidenta, Claudia Sheinbaum, participó como brigadista universitaria tras el terremoto de 1985, ‘El Chino’ rechazó depender del apoyo logístico o de transporte del gobierno federal, al considerar que mantener esa distancia permite preservar la independencia del grupo y evitar trámites oficiales.
Respaldo en Colombia y regreso a México
Durante su estancia en Colombia, los rescatistas aseguraron haber contado con el respaldo de la población y de una red de voluntarias que les ayudó a conseguir rápidamente equipo indispensable, como cámaras térmicas y herramientas para romper concreto.
Los integrantes de la brigada enfrentaron jornadas extensas de trabajo, en las que combatieron el agotamiento mediante la hidratación, el descanso cuando fue posible y la disciplina interna para mantener bajo control el impacto emocional de operar entre edificios destruidos y víctimas.
“Cuando es algo que te gusta, no hay límites”, declaró a EFE Ana Karen Torres, paramédica voluntaria de ‘Topos Azteca’ desde hace más de un año, quien ha dejado temporalmente compromisos laborales y familiares para participar en las misiones.
Tras concluir sus tareas y constatar que los equipos colombianos podían continuar los trabajos pendientes, la brigada regresó en la víspera a México, después de una misión que comenzó con las labores de emergencia en Venezuela y continuó prácticamente sin descanso en Colombia.










