La medida busca bajar el precio de la carne molida en Estados Unidos, aunque la Casa Blanca no ha dado detalles del acuerdo.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este viernes que permitirá importar temporalmente hasta 300,000 toneladas métricas de carne de res libre de aranceles extracuota, con el objetivo de reducir los elevados costos de la carne molida a nivel nacional.
De acuerdo con el mandatario, el producto se venderá a un 25% por debajo del precio actual del mercado. Trump hizo el anuncio en su red Truth Social, donde dijo que se había concretado “el cierre de un acuerdo para rebajar considerablemente el precio de la carne molida de res destinado a las familias trabajadoras estadounidenses”.
En el mismo mensaje, el republicano se quejó de que durante la anterior Administración del demócrata Joe Biden el valor de este alimento “se disparó al ritmo más acelerado”. También afirmó que el número de cabezas de “ganado bovino estadounidense se redujo a su menor tamaño en la historia moderna”.
Trump precisó que, “mientras trabajamos para reconstruir esta cabaña ganadera y ayudar a nuestros ganaderos, durante los próximos 90 días Estados Unidos permitirá importar hasta 300,000 toneladas métricas de producto destinado a carne molida sin arancel fuera de cuota”.
Agregó que su Gobierno cuenta “con el compromiso de que esta carne se venderá a un precio un 25% inferior a los precios actuales del mercado”. Luego sostuvo: “Este acuerdo reducirá los precios para los estadounidenses y, al mismo tiempo, dará margen para que nuestra gran cabaña ganadera estadounidense vuelva a crecer”.
Sin detalles sobre el acuerdo
El presidente no precisó los términos del acuerdo, quiénes forman parte del trato o qué países se verán beneficiados por la reducción arancelaria. Hasta el momento, ni la Casa Blanca ni el Departamento de Agricultura han compartido detalles sobre la medida.
El promedio nacional de los precios de la carne molida de res en Estados Unidos fue de unos 6.8 dólares por libra en julio pasado, según datos del Buró de Estadísticas Laborales (BLS), en gran parte debido a la baja disponibilidad de ganado en el país.
Desde que regresó al poder, Trump ha librado una guerra comercial contra los socios comerciales de Washington, dentro de la que impuso aranceles considerados recíprocos que luego fueron declarados ilegales en su mayoría por la Corte Suprema.
Tras ese revés, el mandatario ordenó imponer una tasa global temporal del 10% que expiró el pasado julio. Después se aplicaron aranceles de entre el 10% y el 12.5% a las importaciones procedentes de 60 economías, bajo el argumento de que hacen “esfuerzos insuficientes para combatir el trabajo forzoso”.
Sin embargo, la carne vacuna quedó eximida de este gravamen. Estados Unidos es el mayor consumidor mundial de esta carne.
Brasil, Australia, Canadá, México, Nueva Zelanda y Uruguay son los mayores proveedores de este rubro a Estados Unidos en lo que va de año.
Con información de EFE










