El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, calificó como “muy productiva” la conversación que sostuvo el viernes con la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, y el primer ministro de Canadá, Mark Carney, en el marco del sorteo del Mundial 2026. El encuentro de media hora abordó principalmente asuntos comerciales entre los tres países.
Un diálogo trilateral enfocado en comercio
Trump declaró, durante su paso por la alfombra roja de los Kennedy Center Honors, que la charla con los mandatarios de México y Canadá se desarrolló en buenos términos. Según el presidente estadounidense, el eje principal fue la relación económica en América del Norte, en un contexto de ajustes comerciales y revisión de acuerdos regionales.
“Sí, nos reunimos con el primer ministro de Canadá y la presidenta de México, y hablamos durante media hora. Muy bien, muy productivo, hablamos principalmente de comercio”, señaló el mandatario al ser cuestionado sobre el encuentro.
Trump aclara su relación con Mark Carney y plantea desafíos comerciales
El presidente estadounidense también se refirió a su interlocución con Mark Carney, a quien describió como un aliado con quien mantiene una relación cordial. Sin embargo, subrayó diferencias económicas entre ambos países.
“Tenemos una buena relación; el problema es que Canadá fabrica muchas cosas que no necesitamos porque las fabricamos nosotros mismos también, pero lo resolveremos”, afirmó Trump.
Analistas consideran que el comentario reafirma la postura proteccionista del gobierno estadounidense, que ha insistido en revisar sectores industriales y cadenas de suministro dentro del marco comercial norteamericano.
Relevancia diplomática y próximos pasos
El breve encuentro trilateral ocurrió en un momento de ajustes diplomáticos y renovación de prioridades económicas para los tres países socios del Mundial y del T-MEC. Aunque no se anunciaron acuerdos concretos, la conversación marca una señal de continuidad en la interlocución regional y prepara el terreno para futuras negociaciones comerciales.
Las administraciones de Estados Unidos, México y Canadá han destacado recientemente la importancia de mantener cooperación económica, especialmente en áreas estratégicas como manufactura, cadenas de valor, transición energética y movilidad laboral.











