Con la reciente designación de Scott Bessent como secretario del Tesoro y Brooke L. Rollins al frente del Departamento de Agricultura, el presidente electo Donald Trump ha completado en tiempo récord la formación de su gabinete para su segundo mandato, destacando perfiles variados con un denominador común: su lealtad hacia el líder republicano.
En menos de tres semanas desde su victoria electoral, Trump anunció a los 15 secretarios que conformarán su equipo de gobierno, superando la rapidez de su primer mandato (2017-2021), cuando finalizó los nombramientos apenas dos días antes de asumir el cargo.
Entre los nominados, destacan figuras cercanas al presidente electo, muchas de las cuales ya colaboraron con él en su primer mandato. Brooke L. Rollins, por ejemplo, liderará el Departamento de Agricultura tras una destacada trayectoria en el Consejo de Política Nacional y como directora del America First Policy Institute (AFPI). Trump elogió su “increíble trabajo” en su primera administración y su capacidad para construir “un equipo de patriotas leales”.
Por su parte, Scott Bessent, magnate y veterano de Wall Street, será el encargado del Tesoro. Además de ser el primer miembro de un gabinete republicano abiertamente gay, Bessent se destacó como un importante donante en la campaña de reelección de Trump, aportando alrededor de 3 millones de dólares. El presidente electo resaltó su compromiso para impulsar la competitividad económica de Estados Unidos.
Otro nombramiento clave es el de Chris Wright, un megadonante petrolero, que liderará el Departamento de Energía. Wright se suma a una lista de colaboradores cuya fidelidad y apoyo financiero consolidaron su lugar en el nuevo gabinete.
Con esta selección, Trump refuerza su visión de un gobierno centrado en la continuidad de su agenda conservadora, integrando figuras experimentadas y afines a su proyecto político. Estos movimientos subrayan su intención de garantizar una administración alineada con su liderazgo y objetivos estratégicos.











