Los habitantes de un barrio de Los Ángeles en el que fueron grabadas escenas de las películas Rápido y furioso se manifestaron contra el rodaje de la próxima entrega de la saga, alegando que sus calles se han vuelto desde entonces escenario de carreras de autos ilegales.
Los vecinos se quejaron previo a la filmación el fin de semana de escenas en Angelino Heights, barrio histórico cercano al centro de la ciudad y residencia ficticia de Dominic Toretto en la película, el personaje que encarna Vin Diesel.

En la saga se realizan carreras ilegales conocidas como “tomas de las calles”, en las que una multitud se junta de noche para escuchar rugir a alta velocidad los motores de los vehículos en las vías de la ciudad.
Los estudios Universal deberían cambiar de lugar de rodaje, declaran, mientras que exigen a la ciudad instalar reductores de velocidad y a decretar una política de tolerancia cero hacia las carreras callejeras.
Fuente: Agencia de Noticias











