Ana Corina Sosa, hija de la líder opositora venezolana María Corina Machado, recibió este miércoles el Premio Nobel de la Paz, otorgado este año a su madre, en una ceremonia realizada en el Ayuntamiento de Oslo. Machado no logró llegar a tiempo a Noruega, por lo que su hija fue la encargada de subir al escenario, recoger el diploma, la medalla y recibir la ovación del público.
La entrega estuvo presidida por los reyes Harald V y Sonia de Noruega, en una jornada emotiva en la que la imagen de Machado ocupó el lugar central del salón. La ovación se prolongó mientras Sosa permanecía de pie, visiblemente conmovida, sosteniendo los símbolos del galardón, dotado este año con 11 millones de coronas suecas (1.2 millones de dólares).
Un mensaje para Venezuela y el mundo
En su discurso, Ana Corina Sosa expresó la “infinita gratitud” de su familia y de todo el pueblo venezolano al Comité Noruego del Nobel, subrayando que la lucha de su madre por la libertad, la verdad y la democracia es hoy reconocida internacionalmente.
“Estoy aquí en nombre de mi madre, María Corina Machado, quien ha unido a millones de venezolanos en un esfuerzo extraordinario que ustedes han honrado con el Premio Nobel de la Paz”, afirmó.
Sosa aprovechó la tribuna para enviar un mensaje de esperanza a los venezolanos exiliados, encarcelados o separados de sus familias:
“Venezuela volverá a respirar… Nos abrazaremos de nuevo, nos enamoraremos de nuevo. Verán nuestras calles llenas de risa y música de nuevo”.
Un acto con presencia internacional
La ceremonia contó con la asistencia del líder opositor venezolano Edmundo González, el primer ministro noruego Jonas Gahr Store, así como de los presidentes Javier Milei (Argentina), José Raúl Mulino (Panamá) y Santiago Peña(Paraguay), quienes presenciaron la entrega del galardón.
Previo a la entrega, el presidente del Comité Noruego del Nobel, Jørgen Watne Frydnes, pronunció un discurso en el que instó al mandatario venezolano Nicolás Maduro a renunciar para permitir “una transición pacífica hacia la democracia” en Venezuela, un pronunciamiento que recibió un prolongado aplauso del público.
Un reconocimiento que trasciende fronteras
El Premio Nobel de la Paz otorgado a María Corina Machado representa uno de los reconocimientos internacionales más importantes a la lucha por la democracia en Venezuela. Aunque su ausencia en Oslo generó incertidumbre, la presencia de su hija consolidó un mensaje poderoso: la esperanza y la resistencia del pueblo venezolano continúan firmes.











