La actriz oaxaqueña recordó cómo las críticas por su origen y apariencia afectaron su autoestima tras el éxito de Roma.
Yalitza Aparicio aseguró que el éxito que alcanzó tras protagonizar la película Roma también estuvo acompañado de un fuerte impacto emocional debido a las críticas y comentarios discriminatorios que recibió desde el inicio de su carrera.
La actriz oaxaqueña habló sobre esta etapa durante una entrevista con Nayo Escobar, en la que recordó cómo cambió su vida después de asistir a un casting al que originalmente acompañó a su hermana. Hasta ese momento, trabajaba como docente en una comunidad rural de Oaxaca y no imaginaba que terminaría protagonizando una película nominada al Oscar.
Las críticas que enfrentó al llegar al cine
Durante la conversación, Aparicio explicó que las constantes críticas hacia su apariencia, su origen y su falta de formación actoral terminaron afectando su percepción sobre sí misma. La actriz reconoció que desarrolló lo que hoy identifica como síndrome del impostor, una condición psicológica en la que las personas sienten que no merecen sus logros pese a la evidencia de su éxito.
Según relató, cuando fue nominada al Premio Oscar, en lugar de experimentar únicamente alegría, sintió miedo e inseguridad. “Llegué a creer que no era para mí”, expresó al recordar cómo las opiniones negativas influyeron en la forma en que veía su propio trabajo.
La inseguridad que provocaron los señalamientos
Yalitza explicó que el constante cuestionamiento sobre su capacidad como actriz hizo que comenzara a creer parte de esos comentarios. Reconoció que las opiniones en redes sociales y algunos espacios públicos fortalecieron su crítico interno, al punto de dudar de si realmente merecía el reconocimiento internacional que obtuvo por Roma.
La intérprete señaló que esa etapa no solo estuvo marcada por la exposición mediática, sino también por la presión de abrirse paso en una industria históricamente excluyente, donde su presencia generó conversación dentro y fuera del cine mexicano.
Cómo enfrentó esa etapa
La actriz señaló que el respaldo de su familia fue uno de los factores que le permitió sobrellevar ese proceso. También explicó que aprendió a concentrarse en sus propios objetivos y a dar mayor importancia a su voz interior que a los comentarios externos.
Además, dijo que con el tiempo comprendió que, aunque llegó al cine de manera inesperada, su trabajo y sensibilidad como intérprete eran válidos. Ese proceso, de acuerdo con su testimonio, le ayudó a reconstruir la confianza en sí misma y a ver con otra perspectiva el reconocimiento que recibió tras su debut en la pantalla grande.
Su trabajo fuera del cine
Actualmente, además de continuar con proyectos cinematográficos, Yalitza Aparicio desarrolla actividades como Embajadora de Buena Voluntad de la UNESCO, desde donde impulsa iniciativas relacionadas con la educación, la inclusión y la representación de los pueblos indígenas.
La actriz ha señalado en distintas ocasiones que busca utilizar la visibilidad que obtuvo con Roma para abrir espacios de conversación sobre la diversidad y combatir los prejuicios que aún persisten en distintos ámbitos de la sociedad.










